Acústica y refugio

Salas concebidas para respirar

Cuarenta metros cuadrados de sala viva tratada con nogal macizo y difusión angular continua, diseñada para eliminar reflexiones duras sin apagar el timbre de los instrumentos acústicos.

Tratamiento orgánico

Difusión natural de madera

Prescindimos deliberadamente de paneles absorbentes sintéticos que sofocan las frecuencias medias. La sala viva responde con un decaimiento suave de 0.45 segundos, permitiendo que cuartetos de cuerda, baterías de jazz y voces íntimas convivan en el mismo plano sonoro con total separación.

El suelo flotante sobre elastómeros aísla el ruido estructural de baja frecuencia, mientras que las trampas de graves construidas en mampostería afinada garantizan un grave firme y articulado antes de que la señal toque el primer micrófono.

Flujo de trabajo

Cadena analógica discreta

Captura limpia

Previos Clase A dedicados

Preamplificadores discretos Neve y Telefunken cableados punto a punto con transformadores de salida sobredimensionados, preservando el ataque transitorio y el cuerpo armónico de cada toma sin compresión digital prematura.

Monitoreo transparente

Escucha de campo medio

Monitores activos de tres vías empotrados en bafle infinito corregidos en fase, acompañados de escuchas secundarias de banda estrecha para contrastar el balance tonal exactamente como sonará en altavoces domésticos.

Inspección táctil

El pulso del taller

Cada conector, vúmetro y soporte de microfonía se calibra a diario para que el artista únicamente concentre su energía en el fraseo y la ejecución.

Revisemos tu instrumentación

Cuéntanos el formato instrumental de tu ensamble para configurar el ruteo de sala y la microfonía antes de la primera sesión.